Acordes del Rock 2017

Crónicas

Acordes del Rock 2017

Crónicas

En el norte, este u oeste, con acento andaluz, entonación gallega o deje madrileño, los promotores de Acordes de Rock, dos sevillanos tan jóvenes que aún no han rebasado el cuarto de siglo, se han topado con una pregunta expresada siempre con idéntico afán: ¿Para cuándo un encuentro de rock y heavy en el corazón del sur?

En el verano de 2015, Medi y Peinado se dispusieron a resolverla convocando el primer Acordes de Rock en La Roda de Andalucía, centro meridional donde tallaron el pedestal sobre el que aún, dos años y una edición después celebrada en Gilena, continúa asentándose su propuesta: abono general a un precio asequible para un evento benéfico en el que veinte bandas suben a un único escenario situado a escasos metros de la zona de acampada y la piscina municipal. ¿Se puede pedir más? Paradójicamente, sí: se requiere más afluencia. Por supuesto, conseguirla es cuestión de tiempo, sin embargo, el tiempo es el concepto que ha maltratado la imagen de este impetuoso festival.

Un día antes de su celebración, la empresa de producción plantó a la organización y esta, aferrada a la improvisación como remedio para no cancelar el evento, contrató a un equipo que, precisamente por falta de tiempo, acumuló retrasos de más de una hora entre grupos durante la primera jornada, acarreando cambios en el cartel y la retirada del, ya de por sí, escaso público. Aun así (la paradoja suele ser irónica), demos tiempo al tiempo; porque hubo errores, pero el gran acierto en la elección de las bandas quizás pueda soterrarlos.

Viernes, 21 de julio

La distancia impidió que asistiéramos al directo de la rockera argentina Alejandra Burgos y al de los cordobeses Trilogy 666, por lo que estrenamos foso con Nocheterna. Ateniéndonos a su nombre y al metal electrónico que profesa, no hubiera estado de más verle echar el cierre a la interminable noche que se avecinaba. Puesta en escena y sonido impecable de su primer trabajo de estudio Epsilon, que impulsa un giro en el heavy salpicándolo de dubstep y trap.

Aunque cincuenta minutos de retraso aminoraron el calor, los asturianos Soldier sudaron la gota gorda, ya que el sonido se les esfumó en mitad de un dictado circle pit y en ‘Revolt’, tema que cerraba su set. Sin embargo, la banda aguantó el tirón con la profesionalidad que en 2016 le situó en Resurrection Fest.

El éxito de la música de Crisix apunta a transformarse en fenómeno social. Nadie les iguala irradiando energía; tampoco muchos alcanzan su escrupulosa calidad técnica. Desde ‘Conspiranoia’, hasta ‘Ultra Thrash’, pasando por un medley creado con temas de Pantera, Anthrax, Slayer y Metallica, la banda catalana sacudió a un público que, a su imagen y semejanza, se dejó la piel y la sonrisa en el ya popular football of death. Poco más se puede añadir; si acaso cuatro palabras: The great metal motherfucker!

Doro, pionera del metal femenino, prorrogó el feedback dirigiendo palabras en español más allá de las concedidas en ‘Für Immer’. Leyenda viva, disipó su añoranza interpretando ‘Breaking The Law’ y rindiendo homenaje a Lemmy Kilmister. El aforo y la devoción, obviamente, aumentaron en su directo y se mantuvieron durante Medina Azahara. Sin embargo, el de los cordobeses fue más breve y menos intenso de lo habitual, aunque ‘Velocidad’ y ‘Necesito Respirar’ fortalecieron el resultado.

La danza de la destrucción regresó al fin, casi seis horas después de lo anunciado, con In Mute y su flamante Gea. “Nuestra única ilusión es partiros los putos cuellos”, manifestó Steffi, sueño cumplido gracias a su extraordinaria voz y a la compleja pegada de Adri durante ‘Human Obsolescence’ y ‘The Eternal Return’. Solo en ‘The Cage’ la frontwoman se sosegó para dictar un wall of death en el que la gente se precipitó: “No estáis atentos, cabrones”, tuvo que lamentar.

Ciertamente, las altas horas interferían en la atención del auditorio. A Azrael le favoreció su dilatada trayectoria; sin embargo, Landevir y Sovengar ofrecieron su espectáculo a un recinto desolado y dispuesto a recibir la primera luz del próximo día.

Sábado, 22 de julio

Calor, mucho calor durante Sexaine… Pero la ‘Dura y Salvaje’ pasión rockanrolera de los gaditanos logró la ‘Revolución’ entre la decena de personas que prefirió ‘Ruido’ (lamentablemente, de nuevo hubo problemas con el sonido) a siesta.

Los thrashers tomaron impulso con una oferta irrechazable: metal puro y duro alentado por una banda sublime, y modulado por una de las voces más poderosas de la escena nacional. Nutrida del thrash, death y groove de los 90, Evil Impulse es garantía de directo inquebrantable con temas como ‘Chaotic’, ‘Lobotomizer’ o ‘The End Of The Road’.  Metal kicking your ass…

Overdry brindó un directo tan rabioso como melódico, muestra evidente de la propia trayectoria que desde El Último Camino hasta El Oscuro Reino del Verso los jerezanos han trazado y expuesto en joyas como ‘Solo’ y ‘La Misión”. Lamentablemente, nadie es profeta en su tierra, y ‘The Heretic Anthem’ de Slipknot fue el tema más ovacionado.

Ganadores del Wacken Open Air 2016, Legacy Of Brutality honró a su victoria y nombre brindando el concierto más agresivo de la jornada, un devastador set vivido por los presentes con acción. ‘Under The Hammer Of Doom’ o ‘Beyond The Walls Of Colosseum’ dieron buena muestra del death metal profesado, forjando pogos salvajes que instigaron a algunos niños a retirarse.

El Reno Renardo trajo de vuelta a los pequeños con su coctelera de confeti, disfraces de mascotas y humor absurdo. Era la primera vez que los vascos pisaban tierras andaluzas, por lo que ofrecieron un clásico concierto en el que no podía faltar ‘Cipote Ancho’, ‘Meriendacena Medieval’ o ‘Crecí en los 80’.

Vita Imana no necesita presentaciones: con sus camisetas de El M4L los acérrimos metalheads la decretaban cabeza de cartel por mayoría. Lamentablemente, problemas técnicos redujeron el bombazo sonoro de un directo en el que no faltaron ‘Seis Almas’, ‘Un Nuevo Sol’ o la reciente ‘Mi Camino’. Por supuesto, el impacto visual de su exhibición permaneció inalterable: brillante Miriam Baz y frenético Javier Cardoso, que aclamó junto a Viktor Sánchez, vocalista de Brutal Thin, la hermandad entre bandas y la superación sobre el escenario en vez de en las redes sociales.

Tras la metódica oscuridad de Dark Funeral, la luz regresó con la esperada Saurom, que no escatimó en fuegos y pirotecnia para celebrar la ‘Fiesta’ por segundo año consecutivo. Megara y su “fucksia rock” continuaron iluminando la noche con la enérgica actuación de Kenzi y una original puesta en escena reforzada con pantalla led. Tal y como había sucedido la noche anterior, los retrasos acumulados suscitaron que Apologize concediera un buen concierto a una treintena de incondicionales.

Preguntarse cuándo habrá un festival metal en Andalucía ya no tiene sentido. Ahora toca cuestionarse si este cartel será soportable en próximas ediciones. La respuesta es lógica: ojalá. Para ello solo hay que apostar por Acordes de Rock.

Artículo publicado en Revista Rock Estatal Número 32.

error: © María Pachón 2018